Posteado por: aversillegamos | 6 agosto, 2010

Venecia

Al igual que el año pasado acabamos en Disneylandia, este año hemos elegido lo más parecido a un parque temático que nos pillaba de camino: Venecia. Y ha sido aquí donde nuestra costumbre de tacañear hasta el último céntimo ha alcanzado la categoría de arte.

Por ejemplo, fuimos hasta un parking de pago (10 € la noche) y al ver lo que costaba decidimos dormir del lado bueno de la valla, o sea, fuera. El truco para que no te digan nada está en montar la cama antes de llegar, para que no se note que vas a dormir ahí, y en bajarse de la furgo hablando con acento italiano esperando que nadie se de cuenta de que llevas matrícula de Burgos (para los que no sepáis imitar a los italianos, la cosa consiste básicamente en terminar todo en ini, y en mover mucho las manos) 

El problema de llegar hasta Venecia desde la furgo lo solucionamos montándonos en un bus de línea, sacando un billete de 50 € y poniendo cara de gilipollas (aquí tampoco tuvimos que esforzarnos mucho). El conductor al pensar en la cantidad de cambio que tenía que darnos optó por cerrar la puerta, murmurar no se qué de nuestras madres y llevarnos gratis (método utilizado cuatro veces). 

Sin embargo, la cagamos en lo que parecía más fácil, la comida. Y es que aunque hoy en día Venecia está lleno de Kebabs y todo tipo de Fast Foods, tuvimos la gran idea de sentarnos en la única terraza donde el camarero no llevaba pajarita, pensando que por eso nos iban a cobrar menos. Nos clavaron 30 euracos por dos lasañas precocinadas y medio frías. 

El otro gran problema para el que no encontramos solución es el de los baños. Y es que en este asunto Venecia no ofrece muchas opciones: baño público a euro y medio el pis. Eso sí, si tienes pirrilera siempre puedes sacarte la wc card, que es como una especie de tarifa plana para cagar.

Pero al margen de todo esto Venecia es… Venecia. Como la habéis visto, como os la imagináis, como sale en las películas.

 

Posteado por: aversillegamos | 6 agosto, 2010

Lubljana

Lubljana es la capital de Eslovenia, no confundir con Eslovaquia. Aunque en ambos conducen igual de mal uno acaba en venia y otro en vaquia. Y eso no es lo mismo. Imaginaos sino a un abogado dirigiéndose a la jueza: con su vaquia señoría. Pues no es igual. Es lo venia no lo vaquia.

Pero dejando este polémico tema a un lado vamos a hablar de Lubljana (no confundir con Lub…semburgo). Habréis deducido por la absurda introducción de este post que Lubljana no tiene mucho de lo que hablar. Apenas un par de calles, cuatro puentes y un castillo. Eso sí, todo muy bonito.

 

Posteado por: aversillegamos | 3 agosto, 2010

Zagreb

Poco se puede contar de Zagreb (seguramente se puede contar muchísimo, pero nosotros no lo vamos a hacer). Esta ciudad no se parece en nada al resto de Croacia, por lo menos a lo que hemos visto nosotros. Aquí todo es más austriaco, aunque ‘todo’ no es mucho, se ve en un par de horas.

        

En lo que sí se parece al resto del país es en la OTA (ORA). Nos vamos de aquí sin comprender cómo un país cuya mayor moneda equivale a 80 céntimos , puede tener una OTA de 3 € la hora que solo se puede pagar en monedas. Si a esto le añadimos que los croatas se cortarían un brazo antes que dar cambio a nadie ( y esto es así desde Dubrovnik hasta Zagreb) la conclusión es que para aparcar en Croacia hay que llevar en el coche una bolsa del Eroski llena de monedas. Y como nosotros no la trajimos, nos vamos de aquí con un multazo de aparcamiento en Zagreb que va pagar su puta madre. 

PD: Si el embajador de Croacia ha leído este post le invitamos a ponerse en contacto con nosotros a fin de que podamos remitirle la multa con objeto de que pueda introducírsela por el culo.

Posteado por: aversillegamos | 30 julio, 2010

Mostar, Bosnia Herzegovina

Una de las excursiones más típicas cuando se visita Dubrovnik, es ir a ver Mostar. Y nosotros no íbamos a ser menos.

Sin embargo, y aunque ya teníamos pensada esta escapada desde antes de salir de casa, a Jon se le olvidó pedir la carta verde del seguro.  Así que en la frontera nos obligan a comprar una especie de seguro temporal bosnio al módico precio de 30 euros. Y nosotros que pensábamos amortizarlo atropellando un par de bosnios nos llevamos el gran chasco cuando vemos que en lugar de asegurar a Jon Pérez Feito de San Sebastián, el desgraciado de la frontera ha asegurado a Sebastián Felito, (probablemente residente en la ciudad de Jon Pérez, país Volkswagen), con dos cojones. Hemos decidido no cruzar más fronteras porque la progresión lógica sería que en la siguiente nos dieran con un bate en los dientes.

A pesar de la lamentable entrada en el país, consideramos Mostar como visita obligada. Toda la zona que rodea su famoso puente bien merece los 30 euracos. Y ya que estábamos aquí había que saltar del puente….

…..debió de pensar el tío que sale en la foto, que obviamente no es Jon. Seguramente es un tío al que le han hecho un seguro tan cojonudo en la frontera que ha decidido arriesgar su cuello alegremente.

Posteado por: aversillegamos | 30 julio, 2010

Kotor, Montenegro

A pesar del título de este blog, hemos decidido llevar la pingüineta algo más allá, concretamente a Kotor, en Montenegro.

Para todos aquellos que estéis pensando en hacer un viaje a Montenegro (y seguro que sois miles), os avisamos de que ya en la frontera pasa un tío de esos que en España pensarías que te quiere vender Cleenex, y lo que en realidad hace es pegarte sin preguntar una pegatina en el cristal del coche y pedirte 10 euracos por ella. La ecotasa, lo llaman. Obviamente la pagamos sin rechistar, pero todavía hoy no sabemos para que utilizan ese dinero, sobre todo después de ver que usan las áreas de descanso como vertederos. Verídico, están llenas de mierda.

Como para compensar la estafa, más adelante el guardia de fronteras te regala amablemente un panfleto en el que se citan detalladamente el número de accidentes, número de muertos y de inválidos, cantidad de niños tristes y desgracias acaecidas a los turistas en lo que va de año. Así te contagian el característico optimismo montenegrino.

Una vez dentro del país lo primero que dirían nuestras madres sería esto está todo manga por hombro y  unos y otros la casa sin barrer (y lo segundo sería cualquier día de estos cojo las maletas y me voy de casa). Y es que si lo cuidasen un poco no sería Montenegro, sería Monteverde, como todos los montes.

Sin embargo es una falsa alarma, a los pocos kilómetros la cosa mejora. La bahía de Kotor es como un fiordo noruego de serie B y en su orilla hay un par de pueblos bien chulos que hacen que la visita merezca la pena.

Posteado por: aversillegamos | 28 julio, 2010

Dubrovnik (se lee tal cual)

Por fin hemos llegado a Dubrovnik que cómo habréis podido deducir los más avispados por el título de nuestro blog, era nuestro destino. Muchos de vosotros ya habréis estado aquí, y los que no hayáis estado tenéis que venir, pero no lo hagáis en coche. Y es que Dubrovnik es una ciudad acojonante, pero lo es en todos los sentidos:

Puedes flipar con sus murallas, o también con su OTA (ORA) de 24 horas a 1 € la hora; puedes filpar con sus calles pavimentadas con mármol, o también con el euro que te cobran por ir al baño; puedes flipar con sus edificios, o también con el precio del agua (3 €) en la misma oficina de turismo. En cualquier caso filpas y al menos el 50% lo haces para bien.

 

Y si te cansas de maravillarte o de que te estafen siempre puedes irte a Lokrum, la isla que hay en frente, que es un pequeño paraíso sin trampa ni letra pequeña. Sólo una sugerencia, no intentéis sacar una foto de los pavos reales con la cola abierta porque los muy cabrones van a pasar de vosotros y son capaces de apretar el culo durante todo el día para chafaros la foto. Pat lo sabe por experiencia.

                 

Posteado por: aversillegamos | 28 julio, 2010

Korčula (se lee Córchula)

Debido a las críticas que hemos recibido por el lenguaje soez que hemos empleado hasta ahora, nos hemos propuesto enmendar este luctuoso hecho con la descripción de esta bella localidad insular dálmata. Vamos allá.

Korčula es una perla amurallada bañada por las cristalinas aguas del mar Adriático. Su recinto fortificado contiene un abigarrado casco histórico repleto de iglesias, capillas y tortuosas calles empedradas cuya belleza no nos vemos capaces de describir.

Vamos, que es la hostia de bonita. Lo sentimos Dori pero no nos sale. Y ahora unas fotos.

  

PD. Jaime, tus amables indicaciones, por las cuales estamos seguros de que esperabas percibir una comisión, han llegado demasiado tarde. Escribimos este blog cuando podemos y lo publicamos donde podemos, así que cuando leímos tus consejos ya habíamos dejado atrás Korcula. De hecho estamos en Burkina Faso.

Posteado por: aversillegamos | 26 julio, 2010

Hvar (se lee Javar)

Ya estamos en la que tiene fama de ser una de las islas más bonitas de Croacia. El lugar al que vienen todos los pijos del Mediterráneo con sus veleros y sus yatacos para dejarse ver por los pobres pringados que no tenemos barco (Aunque si la pingüineta sigue así, es posible que pronto tengamos que instalar una vela para poder volver a casa).

 Pero por una vez no nos vamos a quejar. Hvar es bonito. Lo son los pueblos como Jelsa o el propio Hvar, todos de piedra, con sus plazas abiertas al mar y sus pijos amarrados poniendo poses marineras; y lo es también la costa, con un agua tan clara que parece que si saltas de una roca te vas a dar la hostia de tu vida contra el fondo, porque no se ve que haya agua ni nada. Que hasta parece que los peces en lugar de nadar, vuelan.

   

Y aquí nos hemos pasado los últimos tres días, de cala en cala cuando cascaba el sol y visitando los pueblos al anochecer. Incluso nos dimos una cena como dios manda por un precio de risas en una aldea a la que no iba ni el tato.

 Y llegó el momento de partir camino de Korcula cuando ¡Oh cagada! No hay ferries que conecten las dos islas más que los sábados. Nuestra única opción si no queríamos tirar aquí dos días más era cruzar toda la isla para coger un transbordador que nos llevase hasta un sito del continente desde el que sí salen ferries hasta Korcula. Sé dice fácil, pero resulta que toda la mitad este de la isla no es turistica para nada, y recorrer sus cincuenta kilómetros de lamentable carretera nos llevó hora y tres cuartos de sufrimiento atroz para los bajos de la furgo. Al final tuvimos que tirar otra noche más en Hvar. Y en la parte chunga, además.

Posteado por: aversillegamos | 25 julio, 2010

Dalmacia

Ya hemos llegado a la tierra de los perros esos cubiertos de manchas (juas juas). Nos costó dejar Paklénica, pero una vez en carretera hemos metido el turbo a base de bien. En estos dos días hemos recorrido toda la costa norte de Dalmacia. A medida que avanzamos por ella hacia el sur el paisaje mejora. Aparecen islas por todas partes y los pueblos son bastante más chulos que en Istria. 

¿Y por qué vamos tan rápido? Pues porque  los pueblos son tan guays como pequeños y en media hora has visto todo lo que hay que ver. Y a no ser que tengas pasta (que no es nuestro caso) y te quedes a admirar a los viandantes mientras tomas un expresso y una suculenta comida en alguna terraza (literalmente sugerido por la Lonely), o te dediques a tirar el tiempo yendo de tienda en tienda y comprando souvenirs, no hay mucho más que hacer (Según nuestra guía favorita te puede costar hasta 2 horas hacer un recorrido por el palacio Diocleciano de Split, que, os lo juramos, a nosotros nos ha costado verlo entero dos veces seguidas 22 minutos. Y eso sin correr) 

Si estuviera en nuestras manos hacer esta guía, esto es lo que diríamos de los sitios que hemos visitado. 

ZADAR: tiene un casco antiguo lleno de restos romanos e iglesias. Pero lo que más nos gustó fue una cosa que llaman Órgano del Mar, está en el paseo marítimo, y de alguna manera consigue aprovechar las olas y el viento para emitir un montón de sonidos relajantes (Seguramente si vives al lado no serán tan relajantes).

SIBENIK: también muy chulo, lo más destacable es su catedral. Se puede dar un paseo por sus callejuelas hasta el castillo que está en una colinilla desde la que hay muy buenas vistas, nosotros las vimos desde el cementerio que está al lado por ahorrarnos el par de euros que cobraban por entrar. Pensaréis que somos unos cutrones, pero el cementerio estaba lleno, aunque luego comprobamos que todos eran españoles (La elegancia no se compra con una copa del mundo).  

PRIMOSTEN: Es muy pequeñito, se ve en 10 minutos pero merecería la pena aunque hubiera que desviarse para verlo. Recuerda mucho a Rovinj (ver post de Istria) pero en miniatura.

 TROGIR: Espectacular. Trogir es un laberinto de calles estrechas de piedra blanca. A cada cual más bonita. Todo de lo más auténtico hasta que sales al puerto y en lugar de barcos de pesca ves lo cojoyates atracados allí.

SPLIT: Es una ciudad muy sin más. Se supone que aquí estaba uno de los mayores palacios romanos del mundo, el de Diocleciano. Pero con el paso de los años le han hecho tantas reformas y tantas cagadas que si Diocleciano levantara la cabeza le explotaría. Y eso que cuentan que era un tío tranquilo. Cuando ya estaba retirado en Split le llamaron de Roma para que volviera a tomar el mando porque se estaba yendo todo a la mierda y él se limitó a decir “Si vieras los tomates que me crecen aquí, no me hablarías de Roma”. Y cosas de la vida, una ensalada de tomate es lo que nos comimos nosotros en su palacio. Y la verdad, no era como para que se hundiera Roma.

Pat emula a Diocleciano al ver su palacio hecho mierda

Ahora nos vamos a las islas, donde dicen que todo es más bonito, más tranquilo y más… isleño.

Posteado por: aversillegamos | 18 julio, 2010

Recatacrock (y van tres)

Al final ha resutado que el calor no es lo único malo de Paklénica. A este habría que añadirle el cajero automático, que se tragó la tarjeta de Jon, y el mecánico del pueblo, que es un hijoputa como la copa de un pino. Y es que lamentablemente nos hemos visto forzados a volver a un taller una vez más. 

Esta vez el problema ha sido algo mayor que los anteriores. Una pieza enorme a la que va sujeta la dirección se ha partido (Jose nos informa de que se llama “puente”) El fallo era claramente visible y lo teníamos identificado antes de ir al mecánico (Se llama Cavik, el desgraciado), pero este empieza su farsa poniendo caras y diciéndonos “Big problem”. Cuando descubre que sabemos perfectamente qué es lo que se ha roto y que no va a poder meternos una reparación de culata y correa, cambia de idea y dice que en dos horas lo tiene arreglado. Eso sí, con cien euros por delante. 

Dos horas después volvemos y descubrimos que el muy cabrón ha soldado la pieza de tal manera que sería más fiable si la hubiera pegado con chicle. Para que os hagáis una idea, si la fractura tenía veinte centímetros, ha soldado diez. Además el muy perro se niega a darnos una factura, cosa que por otra parte no nos iba a servir de una mierda.

El caso es que a estas alturas ya tenemos un freno de mano de mentira y un puente pegado con cola. Es muy probable que dentro de poco tengamos que hacer un agujero en el suelo de la furgo para volver a casa en plan troncomovil.

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